Muchas personas han escuchado acerca de Jesús y están de acuerdo con su mensaje de amor. Ven a Jesús como un gran maestro que existió hace mucho tiempo, pero no entienden muy bien cuál fue su verdadera misión– la cual fue salvarnos de la condenación eterna y restaurarnos con el Padre.

Cuando nosotros los cristianos hablamos de la salvación, la gente no entienden de que estamos hablando y comúnmente preguntan: de que tengo que ser salvo?

Que es la salvación para los que no son cristianos?

Hoy en día entendemos que ser salvo significa, ser rescatado de algún peligro y hasta de la muerte, por eso, cuando le decimos a alguien que necesita ser salvo, ellos miran a su alrededor asegurándose que no estén en peligro y luego preguntan: De que debo de ser salvo?

La palabra salvación no es un término que solo se usa dentro del cristianismo, sino que se ha usado a través de toda la historia. Por ejemplo para el pueblo de Israel, en el Antiguo Testamento, los problemas más grandes venían de sus países vecinos –Asiría, Babilonia, Egipto y otros, entonces para ellos la salvación significaba ser librados de la destrucción por manos del enemigo.

Los griegos y los romanos conocían lo extremadamente peligroso que eran las tormentas del mar; especialmente para su ejército naval. Así que para ellos la salvación significaba ser librados de las furiosas tormentas del mar.

En la edad media y hasta el día de hoy la salvación significa ser librados de las enfermedades, pestilencias, sequías, hambres, de algún peligro inminente, un problema serio o la muerte física. Por eso, su término no es algo nuevo.

Pero hoy en día nosotros entendemos que no necesitamos ser salvos de alguna crisis física o natural, sino más bien una crisis espiritual y para poder entender esto, tenemos que preguntarnos:

1. De que necesitamos ser salvos?

El ser humano no es perfecto y todos hemos desobedecido los mandamientos que Dios nos dio y esto nos separa de Él. El pecado se da cuando la persona va en contra de la voluntad de Dios, y la verdad muchas de las cosas que hacemos día a día no agradan a Dios. Por lo tanto, necesitamos ser salvos de:

El pecado:

El pecado es aquello que va en contra de la voluntad de Dios. El pecado no es solamente el homicidio, narcotráfico o la inmoralidad, sino que incluye muchas cosas más como la avaricia, el egoísmo, la corrupción, el orgullo, la vanidad, y todo aquello que no agrada a Dios.  El pecado puede llegar a dominar nuestra vida y siempre nos lleva a hacer lo malo, por eso todos necesitamos ser salvos del pecado.

  • Por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios. Romanos 3: 23
  • porque El salvará a su pueblo de sus pecados. Mateo 1:21
  • Jesucristo se manifestó para quitar nuestros pecados. 1 Juan 3:5

La ira de Dios:

La paga o la consecuencia del pecado es la muerte espiritual. Dios estableció unos parámetros por los cuales debemos de vivir, pero cuando no los seguimos, sino que preferimos obedecer nuestros propios deseos y voluntad, entonces quebrantamos los mandamientos de Dios. Nosotros merecemos ser castigados por nuestros pecados.

  • por medio de El seremos salvados del castigo de Dios. Romanos. 5:9
  • su hijo, quien resucitó, que nos libra del castigo venidero. 1 Tesalonicenses 1:10

La muerte eterna:

El pecado nos aleja y separa de Dios, no solo mientras vivimos sino por toda una eternidad.

  • porque la paga del pecado es la muerte. Romanos 6: 23
  • para que todo aquel que crea en El, no se pierda más tenga vida eterna. Juan 3:16-17

2. Quienes necesitan la salvación?

Todos!  La mayoría de personas consideran que son buenas y no han hecho nada “tan malo” como otras personas. Al fin y al cabo nunca han matado, cometido un delito criminal o robado grandes cantidades de dinero. Lo más seguro es que no practiquen la brujería o se dediquen al tráfico de drogas. Por el contrario, son personas amables, responsables, quizás generosas; sin embargo esas buenas obras no impresionan a Dios.

  • Aún nuestras mejores obras son como un trapo sucio; hemos caído como hojas secas, y nuestros pecados nos arrastran como el viento. Isaías 64:6 TLA
  • Por cuanto todos pecaron, no alcanzan la gloria de Dios. Romanos 3:23
  • Ciertamente no hay hombre justo en la tierra que haga el bien y nunca peque. Eclesiastés 7:20
  • No hay otro bueno sino el Padre. Marcos 10:18

Si la persona cree que va ganarse el cielo con sus buenas obras lamento decirle, de todo corazón, que están en un error. Cristo es el único camino a la salvación.

3. Como podemos salvarnos?

Si nuestras buenas obras no pueden salvarnos, entonces cómo podemos salvarnos? Como podemos obtener esa paz con Dios? Podremos restaurar nuestra condición con Dios por medio de sacrificios, dinero, obras de caridad, o pertenecer a una religión?

Es interesante observar que las religiones del mundo tienen un final común: la restauración del hombre con lo divino. A través de la historia podemos ver que el ser humano anda en busca de “algo más”, algo fuera de lo natural de este mundo.

El hombre siente que algo no está bien dentro de sí, y eso se refleja en sus acciones. Por eso intenta acercase a Dios de muchas maneras e inclusive, ganarse su aprobación. Pero sabemos que por nuestro propio esfuerzo nunca podremos ganarnos a Dios.

  • …no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento. 2 Pedro 3:9
  • Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree. Romanos 1:16

Hay solamente una manera… Dios se ha acercado al hombre para redimirlo y por eso debemos de seguir los siguientes pasos: